AMÍN: SÍMBOLO DE LUCHA Y RESISTENCIA REVOLUCIONARIA
56 años de un crimen impune
El 24 de septiembre, fecha religiosa en que el pueblo dominicano celebra la festividad de Nuestra Señora de Las Mercedes, en 970, el joven cuya voz se pretendía silenciar por su permanente clamor por justicia social, fue vilmente ejecutado de un disparo en la cabeza por agentes policiales al servicio del régimen del entonces presidente Joaquín Balaguer, sumando su muerte a una serie de crímenes y represión política de la época.
Amín Abel Hasbún, ingeniero civil, dirigente revolucionario y una de las más sonantes voces jóvenes que defendían la libertad, la dignidad del pueblo, la paz en soberanía, con apenas 28 años de edad le fue cegada su vida en su propia vivienda y en presencia de su familia, su esposa embarazada y su hijo menor de edad, mientras el pueblo dominicano cristiano celebraba la tradición religiosa de la fecha.
Los hacedores de justicia, a todos los niveles, de esa justicia que se ha manejado durante estas más de cinco décadas con oídos sordos y ceguera interesada, saben perfectamente que los señores Tucídedes Martínez, fiscal actuante, y el raso Hermógenes López Acosta, son los señalados directamente por el pueblo dominicano como los autores materiales e intelectuales de la muerte de Amín, y deben recibir el peso de la ley, por esa acción bochornosa, fruto de la intolerancia y las modalidades de criminalidad que todavía se originan en nuestra sociedad.
Reiteramos esta interrogante: ¿Podría la justicia dominicana, demostrar, con algún hecho completo de aplicación de ley y el debido proceso, que es verdaderamente independiente? Este caso, por citar solo uno, podría ser el ejemplo. Y no se puede alegar falta de pruebas, desde la fecha de este hecho, solo el testimonio de Mirna, la esposa de Amín, que presenció la ejecución de su compañero, debe bastar para aplicar justicia, además de la declaración de los esbirros que no podrán negar ni camuflar su vil acción que no debe seguir encubierta por la impunidad.
La vida y legado de Amín
Joven ejemplar, un revolucionario a carta cabal, ejemplo de honestidad, de ética y moral revolucionarias, de dignidad, sacrificio y vocación de servicio a la Patria. Dedicado al estudio, a la defensa de los derechos humanos, la promoción de la justicia social, defensor de la soberanía nacional; combatiente en la guerra de abril de 1965, activo participante en la lucha anti trujillista y contra la intolerancia de los doce años del régimen de Joaquín Balaguer.
Por sus luchas de manera vehemente fue perseguido y encarcelado; desde la cárcel escribió el libro “América Latina busca su camino”, en el que insistía que nuestra américa y cada país en lo particular tiene que elaborar su propia línea política revolucionaria, según su historia y realdad. Esta obra cobra gran vigencia en el mundo de hoy, ante las estrategias geopolíticas de los Estados Unidos y su presidente Donald Trump, ante las cuales lamentablemente está cayendo nuestro país con la política sumisa del actual gobierno y el presidente Abinader.
Las ideas revolucionarias y progresistas de este joven luchador se multiplican en miles y miles de hombres y mujeres que reivindican su ejemplo defendiendo la autodeterminación de los pueblos, la independencia y soberanía de las naciones amantes de la paz verdadera.
El ejemplo de Amín vive, es motivación para las generaciones de hoy y venideras que asumen el compromiso de continuar su legado vibrante en las páginas de nuestra historia, inspirando a los defensores de nuestra Patria independiente y soberana, libre de toda potencia extranjera.
En este 56 aniversario de su asesinato, reafirmamos el clamor junto a tantas voces por que cese la impunidad y los culpables señalados sean sometidos a la justicia y al rigor de la ley. Reafirmamos su legado, y nuestro homenaje perpetuo en el Comité Provincial de nuestro Movimiento Izquierda Unida, en Salcedo, Provincia Hermanas Mirabal, que se honra con su nombre: Amín Abel Hasbún.
DIRECCIÓN NACIONAL.
Septiembre 23, de 2026.

