VICTORIAS HISTÓRICAS FRENTE AL RACISMO Y LA INTOLERANCIA FASCISTA
Las victorias históricas de los demócratas que más duelen a Trump y su pandilla de fascista son las que colocan como ganadores a musulmanes, latinos, mujeres negras, latinas e indígenas y el primer senador gay. Se trata de Abdul el-Sayed, en Michigan; Keisha Bottoms, en Georgia; Gina Hinojosa, en Texas; Chris Pappas, en New Hampshire; Ilhan Omar y Peggy Flanagan, en Minnesota; Adam Hamilton, en Kansas; Xavier Becerra, en California; Deb Haaland, en Nueva México.
Abdul el-Sayed, convertido por Trump en uno de los principales blancos de sus ataques racistas es el primer senador musulmán de la historia del Senado yanqui. Hijo de inmigrantes egipcios, médico y firme defensor de la causa palestina y del acceso popular a servicios públicos de calidad.
Keisha Lance Bottoms, humillada y despedida de su puesto en el Gobierno personalmente por Trump al tomar posesión de la presidencia, ha ganado las elecciones a gobernadora de Georgia. Primera mujer y primera mujer negra que se convierte en gobernadora del tradicionalmente conservador estado, uno de los más racistas en la historia estadounidense.
Gina Hinojosa, abogada especializada en derechos civiles y laborales, opositora firme a la tracista política anti migrante de Trump, y crítica al alza del costo de la vida es la primera mujer latina elegida gobernadora en Texas, hasta ahora un bastión del conservadurismo.
Chris Pappas, con un amplio historial en la cámara de representantes, donde resultó elegido en cuatro ocasiones, ahora logra ser electo senador por New Hampshire. Es el primer hombre abiertamente gay que llega al homofóbico Senado de los Estados Unidos. Centró sus mensajes en la lucha contra la homofobia fascista de Trump, y la crítica el aumento del costo de la vida y el acceso a la sanidad.
La congresista demócrata Ilhan Omar de origen somalí, es una de las figuras progresistas más destacadas del partido demócrata y otro de los blancos preferidos de los insultos de Donald Trump. Gana la elección y repite como representante. Es una de las primeras mujeres musulmanas en el Congreso y la primera en usar hiyab. Aboga por la sanidad universal y reformas sociales.
Peggy Flanagan, que orgullosamente reivindica su nombre aborigen Gizhiiwewidamookwe, pertenece a la nación White Earth de los ojibwe, vice gobernadora en Minnesota, ganó el escaño para el senado. Es la primera senadora indígena en la historia de ese cuerpo legislativo. Su trayectoria está muy vinculada a la defensa de estos pueblos originarios y a los derechos de la infancia.
Adam Hamilton, pastor metodista, director de la Iglesia de la Resurrección, que se ha convertido en la mayor congregación metodista de todo Estados Unidos, es el primer demócrata elegido para el Senado por Kansas en casi un siglo. Fue acusado de “extrema izquierda” por Trump y el vicepresidente JD Vance, que viajaron hasta este estado para apoyar al derrotado candidato republicano.
Xavier Becerra, hijo de migrantes mexicanos, de 65 años, es el primer gobernador latino en California en 150 años. Político veterano, miembro de la Cámara de Representantes durante doce legislaturas, ocupó la cartera de secretario de Salud y Servicios Humanos durante la presidencia de Joe Biden (2021-2025). Como fiscal general de California entre 2017 y 2021, llevó a la primera Administración Trump acusada a las cortes en 122 ocasiones. Becerra ha dedicado su discurso a defender a los migrantes y denunciar “los terroristas del ICE”.
Deb Haaland, es la primera gobernadora de ascendencia indígena en Nuevo México y en el país. Fue la dirigente del partido demócrata en su estado entre el 2015 y el 2019 y después estuvo dos años en la Cámara de Representantes, para ocupar luego la secretaría de Interior de Joe Biden. Allí lideró una investigación sobre la integración forzosa de niños indígenas en internados.
No esperemos grandes cambios en el imperio, bien sabemos que el bipartidismo demócrata-republicano responde a los intereses del gran partido del capital financiero transnacional estadounidense. Pero sin dudas ayer sufrió una derrota importante la facción más ultraconservadora, fascista y criminal de la oligarquía burguesa que decide en los Estados Unidos.
Si ayer, más que por la alternancia demócrata mucho ciudadano común, votó por una economía y una vida mejores. Y sin dudas, frente a los engaños, las aventuras militares, los totalitarismos, groserías, persecuciones y amenazas fascistas de los trumpistas, un sector del pueblo en el país norteamericano, ganó en conciencia cívica y en tanto en rechazo a lo peor de la politiquería yanqui.
La movilidad hacia el progresismo dícese “de izquierda”, y la aparición de nuevos políticos realmente honestos dentro del Partido Demócrata, se constituye en una señal de esperanza y resistencia frente al polo político criminal del sistema, que con Trump ahora de líder, aún maneja importantes espacios de poder y masas manipuladas y enceguecidas de odio. Con frecuencia se olvida, que, en pelea constante, en enfrentamiento valiente hay una izquierda revolucionaria -la histórica y la novísima- que siempre aporta a la concientización y el voto por el mal menor.
Para más datos sobre los electos, ver:
https://www.eldiario.es/internacional/victorias-historicas-democratas-duelen-trump-musulmanes-latinos-negras-indigenas-primer-senador-gay_1_13636374.html