Estimada presidenta.

Lamento sobre manera el impactante terremoto que les sorprendió ayer.

Le expreso mi solidaridad y gran pesar por las pérdidas humanas y materiales que este fenómeno haya dejado.

También le envío mi aliento, con la seguridad de que podrán ir superando la situación. Su temple de persona valiente, firme, con visión política-estratégica y sensibilidad social, le harán enfrentar esta situación junto a sus equipos, sustentados en el legado bolivariano y de una historia de pueblo que sabe hacer frente a las adversidades.

¡Adelante! en ese camino que motivado por sus sentidas y optimistas palabras dirigidas a la población, iniciaron anoche ante los impactos de este fenómeno climático sin precedentes.