El Partido del Trabajo de México y la propuesta de reforma electoral
El Partido del Trabajo de México es sujeto activo de la Cuarta Transformación porque las raíces de sus luchas se remontan a Benito Juárez y su proyecto de Nación, que se centró en consolidar un México democrático e igualitario mediante reformas políticas, sociales y económicas que fortalecieron el Estado y que respondían a las necesidades y reivindicaciones del pueblo mexicano de la época.
En esta etapa de la transformación en el PT nos inspiramos en su ejemplo para garantizar la justicia, el bienestar y la equidad social, consolidando un México independiente y soberano.
La propuesta de reforma electoral que se nos propone es una propuesta regresiva que nos pretende volver al esquema de un partido único y a la vida política antes de la reforma de 1977, misma que se consolidó en 1996, y que permitieron, finalmente, el triunfo de Andrés Manuel López Obrador con la coalición PT-Morena-PES en el 2018.
La reforma política de 1977, impulsada por Jesús Reyes Heroles, marcó el inicio de la transición democrática en México, promoviendo el pluripartidismo y la apertura del sistema político.
Esta reforma surgió en un momento de crisis de legitimidad del sistema político mexicano, pero no fue una concesión del poder a los ciudadanos sino una respuesta al incremento de las luchas populares que, por distintas vías, luchaban por sus intereses de clase, incluyendo partidos que hasta entonces operaban en la clandestinidad. Allí se logran cambios en la integración de la Cámara de Diputados, incrementando el número de representantes y la representación proporcional.
Cabe destacar que los principales beneficios de la reforma política de 1977, impulsada por Jesús Reyes Heroles, bajo la administración de José López Portillo, fueron:
✓ Apertura del sistema de partidos: se facilitó el registro de nuevas organizaciones políticas, reconociéndolas constitucionalmente como “entidades de interés público” y sujetas a financiamiento público.
Partidos antes proscritos, como el Partido Comunista Mexicano, pudieron participar legalmente. El umbral para reconocer a los partidos políticos era de 1.5% de la votación global.
✓ Representación proporcional: se introdujeron 100 diputados de representación proporcional (plurinominales) en la Cámara deDiputados, aumentando el total a 400 y garantizando la presencia de minorías en el Congreso, rompiendo el dominio hegemónico absoluto.
✓ Legalización de la disidencia: la reforma buscó incorporar a la vida política institucional a grupos que habían estado al margen de la ley, funcionando como alternativa a la violencia política.
✓ Fortalecimiento del pluralismo: se permitió la entrada de diversas expresiones ideológicas al poder legislativo, comenzando con la LI Legislatura en 1979, lo que incrementó significativamente la pluralidad.
✓ Cambio en las reglas electorales: se redujeron los requisitos para el registro de partidos y se mejoraron los mecanismos de las comisiones electorales para asegurar mayor transparencia.
✓ Financiamiento público de los partidos Asimismo, la reforma electoral de 1996 estableció puntos clave para fortalecer nuestra democracia, a decir de:
✓ Independencia del IFE: el Poder Ejecutivo dejó de presidir el máximo órgano electoral, confiando la dirección a consejeros ciudadanos, fortaleciendo la transparencia.
✓ Justicia Electoral: Se creó el TEPJF como parte del Poder Judicial, dotando de máxima autoridad jurisdiccional para resolver conflictos electorales.
✓ Equidad y Financiamiento: Se modificaron las reglas de financiamiento a partidos, dándole prioridad al financiamiento público para garantizar equidad.
✓ Principios Rectores: Se consolidaron los principios rectores de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad.
✓ Resultados: Esta reforma permitió elecciones competitivas, culminando en la alternancia presidencial del año 2000.
En la actualidad de nuestro país todos esos avances institucionales hacen parte del patrimonio político y social del pueblo de México. Son las conquistas populares a las que no debemos renunciar sino, por el contrario, profundizar sobre la base de la equidad entre los partidos políticos y los movimientos sociales.
Una reforma electoral es mucho más que definir cómo se eligen a los representantes, cuánto dinero reciben los partidos y qué tan plural será elCongreso. Si queremos una reforma electoral que realmente impacte en el carácter de clase de nuestra democracia, esta debe surgir de abajo hacia arriba, ser participativa y responder a las necesidades e intereses del pueblo trabajador.
Esta debería preservar los espacios plurinominales porque objetivamente representan la fuerza del voto de cada partido. Respecto a su financiamiento, la experiencia internacional demuestra que el gasto del estado es una inversión en certeza y de respeto a la voluntad ciudadana. La ausencia de un financiamiento equitativo abre las puertas a los dineros privados y los peligros que encierra.
Que quede claro: somos un partido congruente. No traicionamos nuestro Proyecto de Nación, ni nuestros principios, ideales, ni nuestra ideología de izquierda. Por el contrario, el sello distintivo del PT es haber estado desde el inicio en la izquierda de la Cuarta Transformación y allí permanecemos.
No traicionamos la memoria de toda la gente que luchó, que fue encarcelada, asesinada, que sufrió represalias, desaparecida, torturada y todos los levantamientos armados que lucharon para acabar con el sistema de partido único y abrir el pluralismo en el país.
No traicionamos las luchas de las izquierdas como: el movimiento de los ferrocarrileros con Demetrio Vallejo (1958), el movimiento magisterial con Othón Salazar (1961), el movimiento universitario de 1966, el movimiento estudiantil de 1968, el movimiento estudiantil del 1971, el movimiento guerrillero y de lucha popular de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas (décadas de los 60 y 70), las luchas libradas por connotados personajes como Arturo Gamiz García, Heberto Castillo, Cuauhtémoc Cárdenas, Ifigenia Martínez, Porfirio Muñoz Ledo, Gilberto Rincón Gallardo, y todas las grandes luchas que permitieron la reforma política de 1977 y 1996, que abrieron la puerta el pluripartidismo y a la lucha legal y pacífica para la conquista del poder en México.
• Somos consecuentes con las conquistas de las izquierdas y no traicionaremos, jamás, su memoria.
• Estamos en contra del pensamiento único; tenemos derecho a la disidencia contra planteamientos autoritarios y regresivos.
• Decimos NO al regreso del partido único y la eliminación con el sistema de partidos políticos.
• Decimos NO a que termine la pluralidad política, se rompa con la equidad de género en el Congreso de la Unión y se pierdan las acciones afirmativas.
• La reforma electoral es un suceso en el que tenemos diferencia con Morena, pero seguimos firmes en el proceso de la 4T. Somos fundadores y promotores de la Cuarta Transformación. Un desacuerdo no puede ser motivo de malos entendidos que puedan generar riesgos de fracturas.
1. Mantenemos nuestra decisión de continuar con la coalición PT-Morena y PVEM para el 2027 y 2030.2. Nuestro partido seguirá defendiendo las causas de la Cuarta Transformación, tal y como lo hemos venido haciendo con Andrés Manuel López Obrador desde el 2000 para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México y, posteriormente, apoyando sus aspiraciones presidenciales en el 2006, 2012 y 2018, además de contribuir con la organización y formación de Morena.
3. Apoyamos de manera irrestricta a nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y continuaremos con la 4T de la República que busca el bienestar y el progreso de todos los mexicanos, pero no estaremos de acuerdo en hechos o actos que representen retrocesos que dañen nuestro sistema democrático e instauren el autoritarismo en nuestro país.
4. Abandonemos las descalificaciones, mantengamos vivos el respeto y el debate constructivo. Demos ya la vuelta a la hoja y veamos el futuro promisorio para nuestro país.



