Retrato humano y político de Orlando Martínez

Sao Paulo. Hoy se cumplen 51 años del asesinato del destacado periodista Orlando Martínez Howley, hecho ocurrido el 17 de marzo de 1975, él con apenas 30 años de edad le fue cegada su vida por hacer periodismo apegado a la verdad en la era del entonces presidente Joaquín Balaguer. Un crimen de Estado que quedó entre luces y sombras, todavía impune pese a diversas opiniones que develan el fondo del mismo sin que la justicia dominicana muestre interés alguno para esclarecer tal vileza.

Lo más curioso de este caso es que el propio Balaguer deja la “página en blanco” en su libro “Memorias de un cortesano en la Era de Trujillo” anunciando que luego de su muerte una persona autorizada daría los nombres de los autores del crimen contra Orlando. Todavía el pueblo dominicano espera y hay quienes aseguran que esa página no existe, afirma incluso que el autor de la obra siempre supo quiénes fueron los autores materiales e intelectuales, lo cual se ha constituido en una burla más a nuestro pueblo.

En la opinión pública nacional e internacional a través de estas cinco décadas se compilan una serie de datos históricos en torno a este horrendo crimen que la sociedad dominicana no se ha cansado de condenar, denunciar y exigir justicia.

En ese contexto se inscribe la obra “Sable” cuyo autor es el amigo periodista Manuel Nova, una narrativa sobre el asesinato de Orlando Martínez, que puso a circular el domingo 15 de los corrientes en la Biblioteca Nacional, cuya presentación estuvo a cargo del historiador cubano residente en República Dominicana, doctor Elíades Acosta Matos, quien destacó haber leído la obra como historiador y como escritor; en su primera calidad valora que se trata de una investigación histórica rigurosa que nada deja a la especulación ni a la casualidad. En su calidad de escritor, autor de decenas de libros, aprecia que el autor del Sable es un periodista exigente con el lenguaje y con la prosa, que logra un lenguaje fluido y bien organizado en la narrativa lo que le permite describir los ambientes y los diálogos. Califica la obra dentro del género de la novela histórica como uno de los frutos mejor logrados que ha conocido en nuestro país.

Sustenta el doctor Acosta esta afirmación en que, generalmente los lectores exigen de la novela histórica el aporte de datos y situaciones que hasta el momento no tienen basamento histórico por no estar a la mano pruebas, testimonios o documentos confiables, a la vez indica que la ficción histórica no cuenta las cosas como realmente ocurrieron sino como pudieron haber ocurrido. Y, en este caso, el periodista Nova se demuestra como un profundo conocedor de los personajes y situaciones del período histórico conocido como La Era, los 31 años de la tiranía de Rafael Leónidas Trujillo, del que antes ha profundizado a través de personajes como Ramón Marrero Aristy y Anselmo Paulino.

Del autor a la revelación histórica de un crimen

Al periodista Manuel Nova le conozco desde hace años, sé que es muy inquieto y estudioso como tal, pero la valoración descriptiva que ha hecho el doctor Elíades Acosta sobre él y la obra en sí sintetiza y amplía a la vez las cualidades que he podido apreciar respecto al autor del “Sable”, una revelación histórica sobre el crimen político del siempre presente en sus ideales y legado periodista revolucionario Orlando Martínez.

En su libro, Manuel Nova aborda la vida y pensamiento de Orlando y plantea que el asesinato no fue un hecho aislado sino parte de una operación político-militar previamente organizada denominada “Sable”, y reabre así el debate sobre uno de los crímenes políticos más brutales de la historia dominicana, lo que pone sobre la mesa la oportunidad y necesidad de continuar la investigación de este caso a la luz de la reconstrucción que se narra en la obra, deja claro que Orlando fue un activo militante revolucionario, un periodista de primera línea como uno de los críticos más firmes del gobierno de Joaquín Balaguer. Además, enfatiza en Orlando un símbolo de la libertad de expresión que debe existir en todo proceso democrático.

No pude participar en el acto de presentación de esta obra por encontrarme fuera del país en asuntos personales, pero he podido conocer detalles del desarrollo y del contenido de la obra, por lo que me permito, a través de esta columna, reiterar mis felicitaciones al amigo periodista y escritor Manuel Nova, ya expresadas por teléfono, por este significativo aporte histórico, biográfico, educativo y literario, al pueblo dominicano y a la sociedad en su conjunto sobre el horrendo asesinato del periodista Orlando Martínez, y que su presentación coincida con el 51 aniversario de la fecha en que cegaron su fructífera vida.

El pueblo dominicano no se ha cansado ni se cansará de exigir justicia. Este aporte literario e histórico que representa este libro abre una ruta interesante en el camino para los hacedores de la justicia “independiente” que el presidente Luis Abinader ha querido darle al país.