Recordando con patriotismo
63 años del derrocamiento del primer presidente democrático después de 31 años de dictadura.
El 20 de diciembre de 1962 el profesor Juan Bosch fue electo presidente de la República Dominicana con una votación que alcanzó el 60% de la voluntad popular.
Primeras elecciones luego del ajusticiamiento del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina, ocurrido el 30 de mayo de 1961.
Bosch, líder del entonces Partido Revolucionario Dominicano, asumió el gobierno el 27 de febrero de 1963, con un planteamiento constitucional de reformas políticas y sociales beneficioso para la nación.
Sectores de la cúpula empresariales, eclesiales, militares retrógrada, privilegiados de Trujillo y enemigos de la libertad y la soberanía del pueblo, orquestaron el golpe de Estado bajo el subterfugio de que el electo presidente procuraba una segunda Cuba, por su visión política y social diferenciadora de la cruenta dictadura.
E 25 de septiembre de 1963, a solo siete meses de haber asumido el poder, fue interrumpido el gobierno que había iniciado un proceso democrático, sustentado por la constitución más progresista que haya tenido la República Dominicana. Reformas que no eran del agrado de los Estados Unidos ni de la oligarquía criolla.
Principales medidas planteadas por Bosch
Entre las principales medidas están: aplicación de un plan de austeridad en el gasto público, con reducción de los sueldos de él y sus funcionarios, para elevar la calidad de vida de la gente y mejorar los servicios de salud, educación, energía, agua potable y otras necesidades.
Asimismo, rescindió el contrato con la compañía estadounidense Esso Standar Oil, para instalar una refinería de petróleo en el país, la recuperación de los bienes del Estado en manos de particulares, introdujo la educación laica, la libertad sindical, a la vez que prohibía el latifundio.
Impactos del Golpe de Estado y la reacción popular
El golpe de Estado contra el presidente Juan Bosch cambió radicalmente el curso de la historia nacional, asumiendo al país en una de sus peores crisis económica, política, social e institucional.
Esta situación, matizada por la reacción popular y protestas callejeras dio origen casi dos años después a la guerra de abril de 1965, con el movimiento armado, aquel inolvidable día 24, y la segunda intervención de Estados Unidos de Norteamérica en el país.
Campaban frente al pueblo y contra éste, como ciertos casos que vivimos en la actualidad, la corrupción, el desfalco de los bienes del Estado. Además, la represión, descuido de los renglones productivos, entre otros males económicos y sociales.
Emerge la figura del Coronel de Abril, Francisco Alberto Caamaño Deñó como líder del movimiento constitucionalidad, junto a sus compañeros de arma y del alma, cuya historia sigue siendo inspiración para el pueblo dominicano y los pueblos del mundo en la lucha por la defensa de su autodeterminación.
Esa guerra civil dejó un saldo de cinco mil muertos y una sociedad sumida en rivalidades políticas y el surgimiento de gobiernos que incentivaron la corrupción, la compra de conciencia, el crimen y las violaciones a la Constitución de la República.
Hoy, al recordar el 63 aniversario del derrocamiento del presidente Constitucional de la República Dominicana, profesor Juan Bosch, reafirmamos nuestro rechazo al injerencismo hegemónico, al entreguismo sumiso y nuestra unidad y lucha permanente por el Rescate de la Soberanía Nacional.